Victoria Gil, la niña perdida de Valdeltormo

Sucedió hace 100 años en Valdeltormo. Una niña de dos años se perdió y estuvo desaparecida varios días hasta que fue localizada por la Guardia Civil. La encontraron lejos de su casa, hambrienta y desorientada. La noticia salió en varios periódicos y uno de esos recortes de prensa aún hoy sigue guardado en la casa donde Victoria vivió gran parte de su vida. Cien años después recordamos la historia de aquella niña perdida que mantuvo en vilo a todo el pueblo de Valdeltormo y que acabó con final feliz.

Victoria Gil Gil de Valdeltormo. Hija de Francisco y Josefa.
Victoria Gil Gil, la hija mediana de Francisco y Josefa.
Recorte de periódico que Victoria guardó toda su vida. En él se explicaba la noticia de su desaparición. Tiene más de 100 años.
Los familiares de Victoria aún conservan el recorte del periódico donde se hablaba del suceso. Tiene más de 100 años.

La desaparición de Victoria

En 1924, hace ahora 100 años, Valdeltormo era muy diferente al municipio que hoy conocemos. Vivían en el pueblo más de 800 vecinos, casi el triple del censo actual. Se producía aceite, cereal y ganado. La fiesta principal se celebraba el 17 de enero. En el municipio había dos herreros, zapatero, sastre, practicante y dos carpinteros, uno de ellos el padre de Victoria, la niña perdida. Teníamos médico, párroco y dos maestros, Don José María para los niños y Doña Fernanda para las niñas. En aquel tiempo, había muchos niños en Valdeltormo, entre los más pequeños se encontraba nuestra protagonista, Victoria Gil.

Victoria era una niña de dos años que vivía con su familia en Valdeltormo. Le quedaban pocas semanas para cumplir tres años. Hija de Francisco Gil, carpintero, y Josefa Gil. Sus padres eran de Peñarroya de Tastavins pero recién casados se instalaron en la localidad valleja donde habían nacido sus tres hijos. Ella era la mediana. Joaquina, la mayor, tenía seis años y el pequeño Víctor sólo tenía tres meses de vida. Nada hacía pensar que aquel sábado, 9 de febrero de 1924, sus vidas se iban a ver afectadas por un suceso inesperado.

Como era habitual, al terminar de comer, Victoria salió a jugar con otros niños. Hacia las dos de la tarde la vieron a las afueras del pueblo. Pero al anochecer, Victoria no regresó a casa. Sus padres extrañados salieron a buscarla y al no encontrarla se hizo un pregón por si algún vecino sabía donde estaba. La familia muy preocupada, al ver que la niña no aparecía, alertaron a las autoridades, según se explica en la noticia que se publicó en el periódico La Provincia con fecha 12 de febrero de 1924. «Intranquila la familia dio cuenta a las autoridades e inmediatamente todo el vecindario, provisto de luces en abundancia, salió por el campo y monte en busca de la pobre niña», se lee en el diario.

Diario La Provincia, 12 de febrero de 1924, pág.2.

Los mozos del pueblo se organizaron en cuadrillas para buscar por todo el término municipal. También buscaron en los pueblos vecinos, pero Victoria no aparecía. Los periódicos de la época hablan de dos a tres días los que la niña estuvo sin dar señales de vida, incluso en algunos se afirma que fueron cuatro días los que Victoria estuvo perdida. Concretamente fueron dos días los que la pequeña estuvo desaparecida.

La niña apareció dos días después a casi 3 kilómetros del pueblo

Cuando ya todos habían perdido la esperanza de encontrarla, la Guardia Civil de Calaceite dio con ella. Estaba sentada sobre unas aliagas en una zona muy alejada de su casa, en un barranco que la prensa denominó entonces «barranco Cuchule» pero que hoy todos conocemos como la zona de «la mollonada», en el barranco de Enjulá cerca del término de Mazaleón.

En muchos de los periódicos donde se publicó el suceso no se explican como la niña apareció con vida tras varios días desaparecida en el monte sin comida ni abrigo.

Apareció bajo un saliente de roca que hacía forma de pequeña cueva. Hoy el lugar exacto, situado a 2,9 kilómetros de Valdeltormo, ya no presenta el aspecto que tenía hace cien años. Las rocas han caído y queda muy poco de aquella antigua cuevecilla. Sin embargo, uno de los sobrinos de Victoria, José María Gil, visitó la zona recientemente y descubrió en una de las piedras la vieja inscripción que se grabó en la roca cuando apareció la niña: «Día 9 febrero 1924 perdida 2 días».

No sabemos quien esculpió en la roca esa leyenda y es una lástima que el paso del tiermpo esté borrando esas palabras que alguien con tanto cuidado quiso dejar a la vista de todos como recuerdo del suceso que ocurrió en Valdeltormo.

Hoy, algunos vecinos, los más mayores, explican la historia de Victoria. Siempre la escucharon en casa, a sus padres y abuelos. La historia de la niña perdida que acabó con final feliz. Nadie supo cómo la pequeña logró sobrevivir dos días sin comer y con las temperaturas propias del mes de febrero, pero lo hizo. Las campanas repicaron como si fuera día de fiesta y fue inmensa la alegría de su familia al encontrarla con vida.

Todos se extrañaron que, a pesar de su corta edad, la niña hubiera sobrevivido. Los que consiguieron hablar con ella contaban en sus casas que la pequeña les dijo que una señora venía a cuidarla y la tapaba por las noches. Pero Victoria nunca recordó nada, era demasiado pequeña para poder saber qué pasó durante esos dos días y cómo pudo salvar la vida.

La vida de Victoria

La madre de Victoria guardó un recorte de periódico donde se explicaba la desaparición de su hija. Ese trozo de papel lo conservó siempre Victoria y aún hoy sigue guardado en la casa familiar. Lamentablemente el padre de Victoria, Francisco, murió muy joven, dicen que poco tiempo después de aquel suceso, que aunque acabó con final feliz, parece que le dejó muy debilitado. Josefa sacó adelante a sus hijos y todos se casaron, aunque sólo Víctor y Victoria tuvieron descendencia. La mayor, Josefina, también se casó en Valdeltormo, pero no tuvo hijos.

Victoria contrajo matrimonio con un joven de Bot, José Mulet, y allí vivió la mayor parte de su vida. En Bot (Tarragona) nació su único hijo, al que llamaron como su padre, José. Victoria murió en Bot el 12 de julio de 1983, tenía 62 años.

Victoria Gil falleció en 1983. Tenía 65 años.
Victoria, la niña perdida de Valdeltormo, falleció en 1983. Tenía 62 años.

Agradecimientos

-Familia de Victoria Gil Gil, especialmente a su nieta Lluisa por los datos y las fotografías aportadas para este artículo. A sus sobrinos (hijos de su hermano Víctor), especialmente a José María Gil que localizó el lugar donde apareció su tía y nos aportó todos los detalles.

-Miguel Ángel Alcober, que también visitó el lugar donde apareció la niña perdida y aportó los recuerdos de sus padres, Ángel y Teresa, que explicaron lo que en sus casas contaban sobre la desaparición de Victoria y cómo fue encontrada.

-Teresa Ibáñez y Carmina Dilla, vecinas de Valdeltormo, que aportaron la información que habían escuchado desde niñas en sus respectivas casas sobre la desaparición de la niña.

-Ayuntamientos de Valdeltormo y Peñarroya de Tastavins.

Recuerdo especial al hijo de Victoria, José Mulet Gil, que falleció mientras se elaboraba este artículo. Nuestro más sincero pésame a la familia.


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