Música y cantos para mosén León

Una vez más, la música y los cantos volvieron a estar presentes en Valdeltormo para recordar a Mosén Pedro León Andía Labarta. Se organizó una misa en su memoria y sus alumnos más fieles quisieron recordarle tocando y cantando, como él les enseñó durante los 56 años que pasó en la Vall.

 A la celebración religiosa asistieron varios sacerdotes del Arciprestazgo de Alcañiz y la Corporación municipal, además de los músicos y componentes del coro parroquial que cantaron la misa de Pio X, que tanto le gustaba a mosén León. La parroquia de la Asunción se llenó de vecinos y amigos de Pedro León Andía; no faltaron algunas de las monjas que en los últimos años de su vida le cuidaron en la residencia Santo Ángel de Alcañiz, donde falleció el pasado 17 de marzo a los 97 años de edad.
Al finalizar la misa, los músicos tocaron un pasacalles hasta la plaza de mosén León, inaugurada el año pasado y allí, el alcalde, José Miguel Timoneda y el párroco de Valdeltormo, Juan Esteban Montoya, recordaron la labor pastoral y musical que Pedro León Andía realizó en el pueblo. Una de las integrantes del coro depositó un ramo de flores junto al busto del sacerdote y se cantó el Himno de Valdeltormo, composición de Andía Labarta estrenada en 1992. El acto terminó con aplausos y con un ¡viva mosén León!.

2 pensamientos en “Música y cantos para mosén León

  1. Salvador Sancho Meix dedicó unas emotivas palabras a mosén León durante la misa funeral celebrada en Valdeltormo. A continuación las reproducimos:

    A nuestro párroco, amigo y profesor, mosén León Andía Labarta, fallecido el pasado 17 de marzo.

    El pueblo de Valdeltormo o la Vall, como él decía, nunca olvidará el legado que nos dejó con su música, día tras día, en la Casa Parroquial y en el Teleclub.

    Pero ésto no termina aquí, mosen, desde el cielo seguirá escuchando las notas de la Misa de Pío X o el mismo Himno de la Vall compuesto por usted.

    Gracias por su sencillez, humildad y tesón de trabajo, que le sirvieron para enseñar a tres generaciones de músicos, sin pedir nada a cambio. Siempre estará en nuestros corazones, no lo olvidaremos, lo mismo que usted nunca nos olvidó.

    Siempre que iba a verlo al Santo Ángel de Alcañiz me decía: “Rezo por vosotros todos los días, por la Vall y, como no, por el Mas del Labrador”; “Pobre Mas!”, exclamaba. El Mas del Labrador y la Vall fueron para él más de media vida.

    Mosen, nunca olvidaremos los buenos momentos que nos dio, como profesor y sacerdote, durante tantos años.

    Salvador Sancho Meix

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *